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el ladron de rosas

no se per que passen aquestes coses

Sempre discutien eren com a gat i gos, però avui ha estat pitjor que d’altres dies, avui els nens els han vist barallar-se. Sola asseguda a la cadira que hi ha a la cuina recordava els dies en que ell, amb mes pel i menys panxa, es mostrava dolç i educat per aconseguir de ella la seva fidelitat, mentre els records l’hi costaven les llàgrimes, pensava que calia acabar amb la dolorosa situació, avui ja passava de mida.
Mai no havia gosat tocar-la en aquelles petites discussions, que de vegades fins i tot acabaven en abraçades i petons al reconciliar-se, però avui el dolor punxant al seu orgull es mostrava també al les seves galtes, l’havia bufetejada, com n’era capaç? Ella que se’l estimava tant.
Calia posar fi,”això no pot seguir així”, es deia per ella mateixa calia pensar, pensar que dir , pensar que fer com afrontar la situació. Calia deixar-lo potser?
Els nens, patirien les conseqüències de les seves desavinences, de la seva mala entesa, no podia deixar els nens amb ell, potser els maltractaria...

Lamentablement podria ser de debò

seco la imaginacion

Seguia pensant en ximpleries, idees vagues, segments d’històries que no portaven enlloc, però alguna cosa no anava bé. S’aferrava al seu bolígraf exprimint les línies del seu pròxim text, de vegades l’hi sortia bé aconseguia extreure contes o narracions que el satisfeien, però de vegades, taques de tinta s’escrivien a les línies del seu bloc de notes.
Feia dies que no aconseguia enllaçar les paraules, no aconseguia expressar-se amb aquell bolígraf que havia estat el seu millor company en dies mes tristos, desesperat el va estrènyer fort, amb ganes, el sacsava d’un costat a l’altre del paper, aconseguint tan sols que aquest es trenques en línies esgarrapades amb l’eina

Seguía pensando en tonterías, ideas vagas, segmentos de historias que no llevaban a ninguna parte, pero algo no funcionaba. Aferraba su bolígrafo exprimiendo las líneas de su próximo texto, a veces salía bien y conseguía sacar cuentos o narraciones que le llenaban de satisfacción, pero a veces, manchas de tinta se escribían en su bloc de notas.
Hacia días que no conseguía enlazar las palabras, no conseguía expresarse con aquel bolígrafo que había sido su mejor amigo en días tristes, desesperado le abrazo fuertemente, con esperanza, lo sacudía de un lado a otro del papel, consiguiendo solamente que este se rompiera en líneas arañadas con su herramienta

nedava

Les bombolles al respirar corrien per l’aigua , brillants com mercuri escampat al sol, visió enterbolida pel cristall plàstic de les protectores ulleres que l’ajudaven al submergir el cap dins l’element.

agotado

agotado simplemente exausto, sus extremidades le pesan, su cabeza es atraida por la gravedad cerrando sus parpados a cada golpe de cuello, dormir unico remedio

a media tarde

Desde el automóvil, veía una luz tenue amarillenta como si un fuego estuviera ardiendo, las montañas recortadas por la luz en medio de la oscuridad reflejaban el paisaje, teatro nocturno de estrellas en el cielo.
El auto se movía lentamente, los caminos llenos de piedras les alejaban del lugar en donde se cortejaron y las luces del vehículo rompían el teatro nocturno.
Poco después se despidieron.

carencias

Tiembla simplemente al recordar ese primer segundo de contacto, en esa irrepetible sensación que produce el primer roce de la piel, el primer acercamiento de la dermis facial al aproximar los labios a la mejilla para besarla, sus piernas flaquean al igual que sus dedos fallecen al no encontrar palabras que puedan describir esta sensación.

Conservar en su pecho el aroma del instante dejaría sin espacio al gris color, nubes que amenazan la ira del tiempo y capricho animal finaliza el valor que cobra el momento.

Comprender muy a su pesar que la posición natural es acompañada, responder a su conocimiento con fatiga, dormir solo duele.

Encadenado golpear con sonido metálico resonaba en su tímpano, humedad en el escuchar del silencio perturbado, el excitar de la retina contra el reflejo de la luz solar, negación de la natura, contradicción que trasciende en tonos de color en el cielo.

Despabilar el espíritu cansado, vigorizar de viejos comportamientos ante el silencio evocado, como crear con un halito fatigado, el lo sabe aviva el fuego de la mente, llora.

Desayuno para dos

La sucesión de hechos era la normalmente deseada, una espesa espuma emergía al tiempo en que se hundía en la cremosa leche la cuchara, adornada por el brillo de la tribal lámpara reflejaba más deliciosa su imagen. La suavidad de la musicase dejaba oír entre colores vivos, paredes chillonas envoltorio de su desayuno, tranquilidad desgarrada por elestridente sonido del triturador de café.
Entreacto acordado por las manecillas del reloj, compartía en soledad con un bolígrafo charlatán, desistió escribiendo los recuerdos de su mente en servilletas de papel al finalizar la competición de los segunderos.
Su mente trazaba rasgos deseados, recordados en cada instante.

Partir

La fresca mañana exigía de abrigo para recorrer el corto paseo hacia la estación, sin prisa por la previsión del tiempo necesario, despertaba el día para la pareja que iniciaba su expedición.
El edificio donde los viajeros esperaban partir hacia su destino, estaba repleto a rebosar por personajes inquietos que en la antesala recogían billetes, acumulaban fardos y despedían compromisos, estudiar el comportamiento de los peregrinos le hacia saber que el día se presentaba especial, eso colmaba de alegría su espíritu. No tardo en sonar la extraña voz que avisaba de la proximidad de la partida, extraño lenguaje codificado que solo las gentes instruidas en viajes comprendían sin problemas, la falta de costumbre le hizo consultar.

recordar silenciosa tristeza

recordar silenciosa tristeza

Encontraban las púas protectoras de la belleza los poros de su piel, dolía, penetraban la tela arañando la sensibilidad con la que acogía en su pecho la rosa.

Construía de ilusiones los días, desfigurándose en el que hacer del tiempo, comprendía los motivos con tristeza, carecía de esperanza en el momento.

Cautivo de su tiempo de ocio, anhelaba cada segundo de compañía, su piel lloraba soledad emborronando el rimel de su cuerpo.

Rascaba con uñas sucias las pústulas de su corazón, le incitaba su sinrazón a abrir viejas heridas que volvían a sangrar sin sentimiento, como lagrimas desaparecían al tocar suelo.

Esputaba a la cara de la soledad manifestándose con su silencio, alaridos ensordecedores de tinta

de vuelta

Ruborizada por el roce de los rayos de sol la luna se impulso hacia el cielo; le acompañaba en el amargo recorrido de vuelta mientras jugueteaban entre las curvas que el asfalto hacia en la montaña, recordando los besos que dejaba atrás esperaba el consuelo de la luna ella juguetona le esquivaba en el serpentear del camino.

amarillas

Apresuraba sus pasos, esquivaba peligrosamente obstáculos humanos situados en las aceras, señoras con carritos, carritos con niños i niños sin señoras. La prisa provenía de la necesidad de contacto con su voz, imaginaba que si no llegaba a tiempo ella desaparecería sin dejar rastro ello le entristecía.
Al doblar la esquina permaneció unos segundos quieto, asombrado por lo que veía su respiración agitada resonaba con fuerza en el eco de la calle, miles de flores caían sobre el asfalto i sobre todo lo que allí se encontraba, un manto amarillo pintaba toda la travesía, “mimosas creo que les llaman “ pensó. Lentamente intentando no borrar la imagen atravesó la calle, por encima de las flores comprobando a cada paso que el cuadro restaba en las mismas condiciones.
Un automóvil rugió al ponerse en marcha, cuadrado de chapa con ruedas i no se cuantos caballos de vapor destrozaba la nevada amarilla al arrancar a toda velocidad, las flores con inteligencia gravitatoria salieron despedidas hacia el cielo para volver a rellenar los huecos que ocupaban, el llego tarde, no escucho su voz.

leyendo

La tranquilidad de la lectura sobre la hierba deja escapar una lagrima que seca tras su incomprensible viaje, desnuda la impaciencia de encontrar tras el tiempo de soledad, el lo sabe y a pesar de la caricia del sol desprovista luego de calor por la brisa, llora.

despedida

cada vez que se veian , passaba lo mismo el le regalaba su botin i ella le obsequiaba con un beso. Hoy cambiaron las cosas, la falta de rosa parecia negar en un principio el beso, ella se lo regalo.